El último de los aserraderos que funcionó en Alta Cima en la época de los 1980´s (Foto: Antonio Berrones Martínez)

La extracción de palmilla (Chamaedorea radicalis) de los montes de El Cielo constituye la principal actividad productiva (Foto: Sergio Medellín Morales)

La formación de liderazgos se acentuó a través de una capacitación durante 2 años (1994-1995) de una red de promotores campesinos (Foto: Archivo Organízate!)

 

 

 

En la Reserva de la Biosfera El Cielo, como en otras áreas protegidas del país, el tránsito entre el aprovechamiento de los recursos del bosque y la declaratoria de la misma fue un proceso difícil y ríspido. Los habitantes locales, dueños de los terrenos, no fueron tomados en cuenta para su decreto y tuvieron que soportar las fuertes restricciones que le impuso la misma, especialmente en lo referente al aprovechamiento de la madera. Por otro lado, desde el decreto de 1985 hasta 1993 no se emprendieron acciones para incorporar a los mismos a las acciones de conservación.

El Programa Organízate! (Organización Comunitaria y Capacitación para la Conservación y la Gestión en la Reserva de la Biosfera El Cielo) inició en 1993 a través de la coordinación de Terra Nostra A.C. y el Instituto de Ecología A.C., gracias a fondos del World Wildlife Fund, The Nature Conservancy y World Resources Institute (Biodiversity Support Program). La meta del Programa era incorporar a los habitantes locales en las acciones de conservación a través de la autogestión, la organización de empresas campesinas, la capacitación y la formación de liderazgos locales.

En la primera fase 1993 – 1995 el Programa Organízate!, lidereado por Terra Nostra A.C. y el Instituto de Ecología A.C., realizó diagnósticos comunitarios en 5 comunidades marginadas de la Reserva, integró 5 Programas Comunitarios de Manejo de Recursos Naturales, desarrolló 6 grupos campesinos organizados, capacitó a más de 150 campesinos en tecnologías alternativas y administración de pequeñas empresas, desarrolló 7 proyectos semilla en conservación y desarrollo sostenible (de ecoturismo, plantaciones, aprovechamiento de madera muerta y otros) y capacitó a 14 líderes comunitarios que fungirían en adelante como promotores del desarrollo en la Reserva. Fondos complementarios fueron suministrados por la Fundación John D. And Catherine T. MacArthur, a través de una beca para Sergio Medellín.

En la segunda fase, de 1996 a 1999, liderada por Terra Nostra A.C. y la Asociación de Promotores Campesinos de El Cielo, se recibieron otras vez apoyos del Biodiversity Support Program (WWF, TNC y WRI), los cuáles sirvieron para integrar una red de promotores campesinos y apuntalar los proyectos de ecoturismo comunitario, plantaciones de palmilla y agrosilvopastoriles que realizaban los grupos campesinos de Alta Cima, San José, Joya de Salas y El Tigre. El U.S. Fish & Wildlife Services proporcionó apoyos para la capacitación de 7 técnicos campesinos especializados en manejo de viveros de palmilla (Chamaedorea radicalis), un recurso vital para la subsistencia de las comunidades locales, así como para el desarrollo de las primeras plantaciones de palmilla en Alta Cima; la Secretaría de Desarrollo Social del Gobierno Federal brindó pequeños apoyos para apuntalar proyectos como el Hotel El Pino y un centro de información en San José; y la Dirección de Agronegocios del Gobierno del Estado de Tamaulipas proporcionó apoyos para siembra de palmilla, pruebas de siembra de agave tequilero y las primeras experiencias en cultivo de flores en Alta Cima, San José, La Gloria y Lázaro Cárdenas.

En la tercera fase, del 2000 al 2002, lidereada por Terra Nostra A.C. y la Asociación de Promotores Campesinos de El Cielo, se fortaleció la estructura organizativa de las empresas campesinas y se consolidó la infraestructura para prestación de servicios ecoturísticos. Se incrementaron las plantaciones de palmilla, así como el diseño y construcción de la mayor parte de los senderos interpretativos en la Reserva. También fue la época en que se sentaron las primeras bases para los programas formales de educación ambiental, aviturismo comunitario e interpretación ambiental. Los apoyos provinieron de diversas fuentes como la Embajada Real de Los Países Bajos, el Programa de Apoyo a las Culturas Comunitarias (PACMyC-CONACULTA), U.S. Fish & Wildlife Service, Rainforest Alliance y la SEDESOL entre otros.

La cuarta fase, la actual empieza, en el periodo 2003 a 2004, y es lidereada por Pronatura Noreste A.C., Terra Nostra A.C., la Asociación de Promotores Campesinos de El Cielo, el Instituto de Ecología y Alimentos (Universidad Autónoma de Tamaulipas) y el Ejido Alta Cima, con base en apoyos del U.S. Fish & Wildlife Service a través del Neotropical Bird Conservation Act. Las acciones se encaminan a realizar inventarios exhaustivos del estatus y localización de las aves en la Reserva; el impulso al aviturismo a través de la capacitación de guías e intérpretes campesinos especializados y para prestación de servicios aviturísticos de calidad por parte de las empresas campesinas; así como el establecimiento de una reserva campesina para conservación de las aves en el Ejido Alta, que se concretará en éste año 2004 y por medio del cuál más de 2,000 hectáreas de bosques se dedicarán a la conservación de las aves y al aprovechamiento sostenible. Apoyos colaterales provienen del Gobierno del Estado de Tamaulipas (SEEDEM), SAGARPA (CECADER) y Aventur Expediciones Educativas.

Queda mucho por hacer, es cierto, pero estamos seguros que el proceso es sostenible en la medida que son los propios campesinos, dueños de la tierra en El Cielo quienes están decidiendo e implementando un proceso de desarrollo endógeno local. Por ello, estamos seguros que, en el futuro, los pájaros y el resto de la flora y fauna nativa seguirán allí para el disfrute de las nuevas generaciones.

Sergio Medellín Morales.