|

El
Nacimiento del Río Frío (Foto: Sergio
Medellín Morales)

La
luna a través de las flores del colorín
(Ehrytrina americana) en El Pino (Foto: Miranda Lewitsky)

Los
fósiles son comunes en El Cielo. Por favor,
no compres, ni te lleves material de éste tipo.
Esta prohibido. (Foto: Sergio Medellín Morales)
|
La
Reserva de la Biosfera de el Cielo, con sus 144,530
hectáreas de extensión constituye el
área protegida más grande e importante
del Noreste de México. Decretada por el Gobierno
del Estado de Tamaulipas en 1985, forma parte de la
Red El Hombre y La Biosfera (MAB-UNESCO) y del SINAP
de la Comisión Nacional de Áreas Naturales
Protegidas.
En ella se encuentran la mayor biodiversidad de esta
región, por ejemplo: 21 especies reportadas
de anfibios, 60 de reptiles, 40 de murciélagos,
255 aves residentes y 175 aves migratorias.
Es
un sitio donde prospera una extensa cantidad de especies
bióticas enlistadas en el Libro Rojo de la
Unión Internacional para la Conservación
de la Naturaleza como raras o en peligro de extinción.
El
relieve y la coincidencia de clima y tipos de vegetación
en una extensión relativamente pequeña,
así como su historia geológica y localización
geográfica han producido un buen número
de endemismos, tanto en plantas vasculares y briofitas,
como de vertebrados e invertebrados; por ejemplo la
magnolia de El Cielo (Magnolia
cieloensis), el álamo plateado
(Acer skutchii) o el chamalillo
(Ceratozamia kuesteriana), por nombrar a tres especies
bióticas.
Algunos
especies de árboles que tienen una distribución
restringida en México se pueden encontrar en
la zona, por ejemplo: el haya ó
moralillo (Fagus grandifolia var. mexicana),
el oyamel (Abies vejarii)
y el cedrillo (Taxus globosa).
Es
una de las áreas protegidas donde es posible
en México encontrar poblaciones importantes
de oso
negro (Ursus americanus eremicus).
Aquí estan representados todos los felinos
del país, como el jaguar
(Felis onca veracrusis), el ocelote
(Felis pardalis albenscens) y el puma
(Felis concolor stanleyana). Otros animales interesantes
son el ajol (Penelope purpurascens),
el hocofaisán
ó faisán (Crax rubra
rubra), el
temazate ó venado cabrito
(Mazama americana temama) y el tinamú
canelo ó boncha (Cryptopturellus
cinnamommeus) y la martucha
(Potos flavus).
La
reserva contiene el límite más septentrional
del Bosque de Neblina en América Latina. Constituye
un atractivo escénico y sitio obligado de descanso
de la mariposa monarca (Danaus
plexippus) en su peregrinar hasta el centro de México.
Sin embargo tal vez el servicio ambiental más
importante que presta El Cielo es la generación
del agua dulce que alimenta a la región más
próspera del estado de Tamaulipas, La Huasteca.
Alimenta los sistemas acuíferos más
importantes de la zona, como la cuenca del Río
Tamesí, en la zona de Tampico-Madero, importante
zona de humedales del noreste y la del Río
Guayalejo. Este aspecto es posible observarlo mejor
en la parte baja de la reserva, antes de llegar a
Gómez Farías, en El Nacimiento;
o en el Río Guayalejo por la parte de El Peñón,
entrando por el Poblado de El Encino.
|